Cómo diferenciar un remate hipotecario real de una oferta fraudulenta
- AMPCOR

- 6 sept 2025
- 3 Min. de lectura
¿Quién no se emociona al ver un anuncio que dice: “¡Departamento en Polanco al 50% de su valor!”?
El problema es que, en la mayoría de los casos, esa oferta no es real. De hecho, según cifras de la CONDUSEF (2023), 3 de cada 10 denuncias por fraude inmobiliario en México están relacionadas con falsas ofertas de remates hipotecarios.
Este es uno de los mayores retos del sector: la línea entre una oportunidad legítima y un fraude puede ser muy delgada para quien no conoce el proceso.
Por eso, en este blog aprenderás las claves para identificar un remate hipotecario auténtico y no caer en trampas que ponen en riesgo tu dinero y tu confianza en el mercado.

1. El precio no lo es todo
Si ves una propiedad con un precio demasiado atractivo para ser cierto, probablemente no lo sea.
Un descuento realista en remates hipotecarios va del 20% al 60% sobre el valor de mercado, dependiendo del avance del juicio. Si alguien te ofrece un “80% de descuento garantizado”, lo más seguro es que sea una bandera roja.
2. La transparencia en los documentos es clave
Un remate hipotecario legítimo debe contar con:
Número de expediente.
Juzgado o notaría responsable del proceso.
Folio real inscrito en el Registro Público de la Propiedad.
Si la empresa o asesor no comparte esta información o evade las preguntas legales, desconfía de inmediato.
3. Ojo con los tiempos de entrega
En un remate hipotecario, la posesión del inmueble nunca es inmediata.
El rango puede ir de 6 meses a 3 años, dependiendo del tipo de juicio.
Si te prometen entrega en 30 días sin explicar cómo se logrará legalmente, estás frente a una señal clara de fraude.
4. La empresa o asesor que lo ofrece importa (y mucho)
Uno de los errores más comunes es confiar en cualquier asesor que “vende remates”.
Un remate real debe estar respaldado por:
Una empresa formalmente constituida.
Experiencia comprobada en operaciones similares.
Preferentemente, pertenencia a una asociación profesional como AMPCOR, que valida y respalda a sus miembros.
5. Anticipos desproporcionados: la estafa más común
Los fraudes suelen empezar con la petición de anticipos excesivos, sin contrato ni recibo fiscal.
En operaciones legítimas, los anticipos se manejan con contratos claros, cuentas empresariales y cláusulas de protección para el inversionista.
Ejemplo real: dos caminos muy distintos
Fraude: Un inversionista entrega $250,000 MXN como anticipo por un supuesto remate en la Roma. Nunca recibe documentos, y al investigar, el expediente no existía. Perdió todo su dinero.
Caso legítimo: Otro inversionista, asesorado por un miembro certificado de AMPCOR, compra derechos litigiosos de un departamento en Guadalajara con un 35% de descuento real. El expediente estaba validado y, 18 meses después, logra adjudicar el inmueble y venderlo con una ganancia del 42%.
Conclusión
La diferencia entre una oportunidad real y un fraude en remates hipotecarios está en la información, la transparencia y la asesoría profesional.
Los precios llamativos pueden engañar, pero los documentos y procesos legales nunca mienten. Si quieres invertir en remates hipotecarios con seguridad, respaldo y acompañamiento profesional, únete a AMPCOR.
Aquí encontrarás asesores certificados, procesos claros y acceso a información validada para que tus inversiones sean realmente rentables.
No pongas en riesgo tu dinero. Forma parte de la comunidad que está dignificando el mercado de los remates en México.







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